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¿Qué semillas estás plantando?: Tus primeros pasos hacia el éxito

 

Te dejo aquí el podcast correspondiente a este post, con más contenido adicional, para que puedas escucharlo desde cualquier parte mientras realizas cualquier tarea, si no puedes leer en ese momento o, sencillamente, te aparece escucharlo para asimilar mejor todos los conceptos.

 

Uno sabe dónde empieza pero nunca dónde acaba

Resulta que tal día como hoy, hace ahora ya 8 años justo, decidía comenzar a escribir mi blog sobre maquillaje. Nacía El Rincón de Aparichi, que pocos meses más tarde pasó a ser “Aparichi Makeup”. Y resulta muy interesante para mí volver a leer cómo nació todo. Cuáles fueron las primeras palabras con las que comenzaba, porque uno sabe dónde empieza pero nunca dónde acaba.
Por eso, la vida al final va sobre esto; sobre las semillas que uno va plantando. Está genial pasado el tiempo, cuando miras atrás, y ves que aquellas semillas que sembraste, hoy dieron sus frutos y que aún queda tanto por seguir creciendo, que es genial abrazar a la persona que eras cuando todo comenzaba y dabas tus primeros pasos
Quiero compartir aquí esas primeras palabras que escribí hace ahora ocho años, porque me llenan de una satisfacción especial, que hoy recordaba al volver a leerlas de nuevo. Y me impactó mucho ver que el objetivo que me proponía y que plasmaba ahí, justo el 30 de Abril de 2010, era justo algo que seguido manteniendo a lo largo de los años.
Pero ahí estaba todo, abonando el terreno y plantando mi pequeña semillita, sin tener ni idea de hasta dónde me llevaría y hoy estoy tan orgullosa de aquella decisión, que sólo puedo plantearos esta propuesta. Plantéate lo siguiente:

 

¿Dónde querrías estar dentro de un año y qué semilla estás plantando a día de hoy para estar ahí cuando pasen esos 365 días?. 

El otro día lo hablaba con un buen amigo. Me decía que quiere escribir un libro pero que nunca parece sacar tiempo. Le dije que si plantaba la pequeña semilla de escribir tan sólo una hoja cada día, sólo una, pasado un año tendría 365 páginas… lo cual hace ya un libro bien completo… Fijate que si piensas en escribir 365 páginas sólo con pensarlo ya te agotas y no sabes ni por dónde empezar, no ves el momento del comienzo, ni cómo ni cuándo ni dónde… pero si hoy escribes solo una página, y día tras día repites esto mismo, pasado un año habrás escrito un gran libro. 
Estas son las pequeñas semillas de las que os hablo.
Como decía Aristóteles: “Somos lo que hacemos repetidamente” y así es.
No hay más. Como siempre os digo, visualizar es maravilloso, soñar es precioso y tan necesario.. pero hacer y plantar esas micro-semillas es lo que cambia TU mundo de verdad. Lo que hace que pasados ocho años, mire atrás y llore solo de la emoción de pensar hasta dónde me ha traído todo esto.
Y ahora sí… os dejo con esas primeras semillas de las primeras palabras que plasmaba en aquel momento, para que veáis a lo que me refiero, no sin antes mandaros un fuerte abrazo y deseando que vuestras semillas florezcan hasta convertirse en árboles inmensos y con una grandeza única y auténtica:

PRESENTACION DEL BLOG

 

 

No sé por dónde empezar a escribir… lo único que sé es que me apetece comenzar a hablar de maquillaje,… pero qué decir del maquillaje. Yo siempre creí que todo el mundo sabía maquillarse, puesto que yo, desde bien pequeñita ya me asomaba por estos mundos. Trabajo en Bobbi Brown desde hace ya 3 años como maquilladora profesional y en este tiempo he tenido muchas mujeres entre mis manos… o, mejor dicho,…entre mis brochas. También muchas novias se han dejado acariciar por mis pinceles y mi creatividad y me he ido dando cuenta de los grandes errores que cometen las mujeres a la hora de maquillarse. Es cierto que cada firma de cosmética y cada maquillador os puede aportar ideas y conceptos diferentes y que parece que unos nos contradecimos con otros. Y es verdad… como en cualquier sector creativo, cada maestrillo tiene su truquillo. Pero, por mi experiencia me he podido ir dando cuenta de que ni todos los maquilladores maquillan bien, ni todos los peluqueros son perfectos…. Y esto es así. Hemos de asumirlo. Estoy para desmitificar algunos conceptos y para ayudar a las mujeres (incluso hombres) o iniciados del maquillaje a que puedan mejorar su imagen facial, sus técnicas y pequeños trucos que a mí me han servido de mucho y que he ido adquiriendo con la experiencia.
Este blog lo he comenzado a escribir porque me siento muy motivada desde que leí un blog llamado Con dos tacones…de Estefanía, la personal shopper del centro en el que trabajo. Ella ayuda a las personas a verse realmente bien con la ropa y accesorios y yo… pues… dentro de mi modesta colaboración, pretendo hacer lo mismo en cuanto al maquillaje, aportando conocimientos y resolviendo dudas, puesto que me he dado cuenta de que hay un amplio vacío en este aspecto.
Este blog va destinado, en su mayoría, para personas a las que les da miedo el tema del maquillaje… no profesionales ni personas realmente mañosas, sino para las personas que, por norma general, vienen a nuestros cursos o sesiones de make-up en Bobbi Brown. Si bien es cierto que incluso al mejor de los maquilladores siempre les viene bien refrescarse o el conocimiento de formas diferentes de hacer las cosas, pero ellos puede que no necesiten de mis pequeñas revelaciones puesto que seguramente ya las conocen.
Aunque trabajo para la firma Bobbi Brown y maquillo según sus reglas, por así decirlo, he ido creando por mi experiencia algunas técnicas que nada tienen que ver con Bobbi, no son ni mejores ni peores, sino que en este blog no escribo en nombre de la firma, sino de mi misma, Aparichi y en algún momento recomendaré todo tipo de productos, sean o no de esta firma.
Sólo como una leve introducción diré que me formé en el mundo del maquillaje en la Asociación de Maquilladores Españoles para Cámara y Focos, en Madrid , incluyendo estudios de belleza, caracterización y teatro, así como en Peluquería de Plató en la misma Asociación. Además, he participado como maquilladora en la pasarela de la Fashion Week de Valencia, he realizado diversos trabajos como maquilladora de cortos cinematográficos y he realizado muchos maquillajes de novia, madrinas….etc. pero… he de admitir que la mejor escuela es el día a día y Bobbi Brown hace ya 3 años me dio la oportunidad de seguir aprendiendo desde entonces con cada nueva clienta que pasa por mis manos… alguna vez me puse a pensar que si al día maquillo a unas dos o tres personas, multiplicado por seis días a la semana y tres años de mi vida… hacen un total de unas 2.592 personas … fijaos si así es una capaz de ir adquiriendo ciertos conceptos claves para maquillar a las mujeres. Pues esta es mi presentación y creo que es demasiada y bastante a la vez, así que por hoy ya he terminado 😉 .”
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En Busca del Para qué: Descubre tu Propósito

Me doy cuenta de que uno de los mayores problemas a la hora de hablar de crecimiento personal es que, ya de por sí, ni siquiera, partimos de algo tan básico como conocernos a unos mismos.

Ante la pregunta: ¿Cuáles son tus talentos o dones?, prácticamente nadie sabe responder.

Resulta increíble cómo algo tan necesario, tan obvio cuando uno es un bebé y sus padres lo observan y ven en qué destaca y en qué no, de pronto se nos anula cuando nos “domestican” en este sistema educacional, donde se nos enseña a obedecer, y a no pensar. Al final pensamos que tenemos criterios propios pero si indagamos un poco más podemos darnos cuenta de que la mayoría de datos y de información, de creencias, de pensamientos que tenemos son inculcados, aunque tengamos la falsa ilusión de que nosotros solitos los hemos creado y decidido que estuvieran ahí, pero no es así. Desde pequeños van moldeándonos, para que seamos esto o aquello. Nos dicen ya lo que está bien y lo que está mal. Todo bajo el criterio de alguien que ha decidido que ser como eres no es lo correcto, ser libre no es correcto, has de ser como “se tiene que ser” para ser normal y no salirte del sistema.

Al final naces en un entorno determinado, vienes con una personalidad, unos atributos y unos talentos o dones naturales, que conforme va pasando el tiempo se van disipando entre los “deberías ser así, no deberías hacer esto o aquello”… al final cuando llegas a adulto y alguien te pregunta qué es lo que te gusta de verdad o qué haces genial, cuáles son esos dones naturales y cuál es la huella que dejas, o en qué contribuyes tú a los demás, y entonces nos quedamos en blanco, vacíos, sin respuesta… no nos han programado para auto-conocernos.

Nos han metido datos, números, letras, información, pero ni educación emocional ni financiera ni nada de nada que haga que uno pueda ser y pensar y ganarse la vida por uno mismo.

 

En realidad, es lo que siempre se oye por ahí pero nadie hace caso… es aquello de no se trata de aprender, sino de desaprender… hay que resetear nuestro disco duro, volver a los inicios, para tratar de averiguar quién eres en realidad, qué quieres realmente (no lo que te han dicho que has de querer o pretender en la vida), ¿cuál es tu PARA QUÉ?, ¿Qué hace que te lata el corazón bien fuerte, que te salgan llamas en los ojos de PASIÓN?. La pregunta no es qué se te da bien o qué se te da mal… es

¿con qué te ENTUSIASMAS?. ¿Qué te vuelve [email protected]?

 

Por eso, lleva su tiempo descubrir tu propósito de vida, tu PARA QUÉ, no tu por qué,… sino el para qué te levantas realmente cada mañana. Qué hace que tu vida tenga todo el sentido del mundo y qué te motiva a ser cada día mejor persona. Cuáles son tus motivaciones, que hacen que notes la llama interior?

Es en el momento en el que te das cuenta de qué te entusiasma, qué no podrías NO HACER… en la vida cuando te pones en marcha y cada día te levantas queriendo tener más horas para poder alcanzar eso que tienes en mente.

No se trata de querer todo YA, ahora, o bueno, mejor dicho, sí que se trata de querer todo YA, pero siendo consciente de que algunas cosas toman su tiempo, y hay que saborear este tiempo y este camino de autocrecimiento porque es un premio y una recompensa en sí el saber que estás haciendo todo esto por tí mismo, y no hay mayor forma de amor en el mundo que comenzar por el amor propio. No podemos dar nada que no tengamos, mientras más amor tengamos hacia nosotros mismos más amor podremos dar a los demás… amor del real, no del apegado, ni del celoso, ni del te amo si a cambio tú… no, no… hablo de amor sincero, incondicional y eso sólo puede surgir cuando lo sentimos en primer lugar desde dentro de nosotros.

Y ahora la eterna pregunta…

¿y por dónde empiezo? ¿cómo puedo saber qué me gusta y qué no me gusta, cómo puedo saber mi para qué?

 

Desaprendiendo todo lo que hasta ahora das por válido sobre tí mismo. Teniendo en cuenta que la vida la ves a través de unas gafas que han sido puestas sobre tus ojos para que veas la realidad tal y como te la dibujan y no tal y como es para tí. Cada uno tiene una forma de ver las cosas de manera distinta, pero al final tratan de hacer que pensemos que somos iguales todos, que deberíamos ver lo mismo, creer lo mismo, sentir lo mismo.. al final se trata de una forma de control como otra cualquiera y al final el propio ser humano se lo cree y lo da por válido y no se cuestiona que no tiene que ser así como le han dicho, que puede haber un camino B, que puede ser libre en lo que siente y cree.

Hay que empezar por averiguar qué era lo que nos hacía diferentes cuando éramos bebés, cuando éramos muy pequeños, qué se nos daba realmente bien. Después indagar qué nos gustaba o qué se nos daba bien cuando fuimos creciendo. Porque una cosa son los dones naturales con los que nacemos y luego están los talentos adquiridos. Personalmente, para mí Don y Talento es distinto. El talento sí que puede forjarse a base de práctica y constancia.

Puedes llegar a ser Experto en cualquier área pero ser experto no te hace ser APASIONADO.

¿En qué momentos dejas soñar a tu mente?… ¿En qué temas te salen llamas en los ojos, en qué momento te cambia el tono de la voz cuando hablas sobre algo que te entusiasma… en qué momento no piensas en otra cosa ni hay lugar para pensamientos cruzados o creencias de ningún tipo porque estás tan metido en lo que haces que se para el mundo?!.

Es ahí, cuando se PARA TU MUNDO y se abre una brecha espacio-temporal cuando sabes que estás disfrutando como un loco!. Cuando no hay lugar para los problemas ni las preocupaciones porque estás AHÍ, en ese MOMENTO, en ese AHORA solo para tí, disfrutando y saboreando cada instante sin ser consciente de ello.

Es cuando eres FELIZ de verdad, porque naciste para ello!

 

Es en aquello en que la persona que te mira te ve los ojos y sabe que estás en MODO PASIÓN! Ve esas llamas… esa alegría… esa vitalidad al hablar o al expresarte o al hacer lo que sea que estés haciendo. Emites una vibración poderosa de la que todo el mundo puede contagiarse, estás lo que se dice DE SUBIDÓN!.

Ese es tu don natural, tu esencia, eso eres tú libre de capas y de gafas impuestas por otros y auto-impuestas para “encajar”.

Seguiremos hablando más detenidamente sobre este tema, porque da para varios artículos y no quiero extenderme más en este para comenzar, pero sí que me gustaría haber logrado que al menos, hayas cuestionado, en cierta forma, todo aquello que te hace “vibrar”.

Un abrazo enorme,

Ana Aparichi

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¿Quién dijo FRACASO?

Qué es el fracaso?

Aquí tienes el podcast sobre el post, con más contenido adicional

 

Esa palabra que resuena tan mal en nuestras mentes al escucharla. FRACASO, y encima si ya nos vamos al adjetivo y dejamos el sustantivo de lado: FRACASADO, suena aún peor, no?. Wow…qué duro leerlo incluso, no?.

Lo más duro de todo es cuando no es otra persona la que nos lo llama, sino cuando uno realmente se lo dice a sí mismo. SOY UNA FRACASADA / SOY UN FRACASADO / SOY UN FRACASO DE PERSONA… ufff. duele demasiado y como decía, lo más duro de todo es cuando es uno el que de verdad lo cree, lo piensa y lo siente así. Todo porque en un momento dado de nuestra vida, alguien nos domesticó y nos metió información en la cabeza, dándonos las pautas a seguir SÍ O SÍ, donde si no cumples con las reglas establecidas, donde si no cumples cada una de las cosas que se esperan de tí, donde si no eres como se supone que debes ser y no logras lo que te han dicho que estás destinado o programado a conseguir, eres un FRACASO. Con las ilusiones que habían puesto en tí, con las ilusiones que HABÍAS puesto en tí, y no lo has conseguido a día de hoy… todo te sale mal, no eres lo que soñaste que serías hace unos años, en tu infancia… menos mal que en la infancia muy de pequeños nadie nos dice que somos unos fracasados aún. Nos queda tiempo para poder demostrar que, efectivamente, lo somos.

Cuando un bebé comienza a dar sus primeros pasos, se cae mil y una veces, no por ello deja de intentar caminar. No por eso piensa que es que no está hecho para andar. Por qué? Pues tan fácil porque sólo tiene apenas un año de edad, no sabe lo que se puede y lo que no, lo hace porque sí y además aún no entendería a sus padres si le dijeran que es que no ha nacido para andar, porque su lenguaje no es nada sofisticado aún. Así que él se propone andar, se cae cientos de veces, se golpea otras cientos de veces más, se hace moratones, chichones, llora muchísimo, pero no se RINDE!!. Nada de lo que suceda va a conseguir que frene en su objetivo. Va a conseguir ANDAR cueste lo que cueste, porque se lo ha propuesto y punto, porque nadie le dice que no es para él, porque aún no existe la palabra FRACASO en él.

Si aprendiéramos a caminar de adultos, la cosa cambiaría drásticamente. Empezaríamos a dar los primeros pasos, tropezaríamos con nuestros propios pies, o con algún objeto del suelo, o nos desequilibraríamos… caeríamos, nos haríamos daño y diríamos: soy un fracaso! No sirvo para andar!. No sé! así que como me he caído, me he hecho daño, y encima no he podido caminar bien seguido sino que soy consciente de que está siendo difícil, simplemente pensaríamos, ya con la mente de adulto: nunca seré capaz de andar. Es decir, que no sólo no sirvo para andar AHORA sino que no serviré para andar NUNCA.

Y como no me he molestado en levantarme una y otra vez, a pesar de las “hostias” (sí, hay que hablar claro!) me rindo y me aparto a un rincón, gateando, porque he fracasado. Y además, he decepcionado a los demás que algún día creyeron que podría ser capaz de andar, cuando solo valgo para gatear.

Lo mismo cuando un bebé comienza a hablar. Es curioso que para empezar a andar tardamos alrededor de un año, unos más y otros un pelín menos… y para hablar cerca de dos años y no lo hacemos con una coherencia pasmosa, sino que digamos que más que hablar perfecto, podemos hacer frases que sean entendibles por nuestros padres o cuidadores, sobre todo, porque muchos adultos no podrán aún ni entender lo que les decimos… Es decir… tardamos un año en conseguir un gran logro, otro año completo en otro… y todo esto sabiendo que ni andamos bien ni hablamos bien, lo hacemos como podemos, pero no nos detenemos.

Por tanto, no nos quedamos en la idea de un bebé de “ayyy, qué genial sería poder andar o hablar, lástima que como me va a llevar tiempo y energía y dedicación y además va a ser difícil porque me puedo hacer daño o no me van a entender como quiero y me sentiré frustrado…pues casi que mejor lo dejo y me tumbo en la cama y que pasen los años sintiéndome fracasado” NO!!

 

Lo hacen a pesar de todo ¡ Y PUNTO !

 

Aún sabiendo que no va a ser perfecto, aún sabiendo que no va a ser un camino fácil, y lo hacen y lo consiguen claramente PORQUE aún no tienen a su mente dando por saco diciéndoles lo que pueden y no pueden hacer o lograr, porque aún no nos ha dado tiempo a los adultos a INFECTARLOS con el VIRUS DEL ESTO SÍ/ESTO NO. Esa vocecita interior que cuando aprendes a hablar ya te empieza a hablar a tí mismo repitiendo el SOFTWARE (el programa) que te han metido en la cabeza, tanto a nivel cultural o social de lo que se puede y no se puede, de cómo has de ser o no ser, cómo comportarte o no hacerlo. Cuando empiezan a encorsetarte y en resumen, a DOMESTICARTE, lo que la sociedad llama “Educarte”, ese gran eufemismo…..

Está claro que estamos programados como seres naturales que somos para sobrevivir. Si un bebé ve un acantilado, en principio no se lanzará al vacío o si ve un desconocido, se agarrará a su madre más fuerte, igual que el resto de mamíferos, al fin y al cabo. Es decir, nacemos ya con unos patrones que nuestro código genético hace que nos muevan en una u otra dirección, pero desde luego es esa VOZ interna la que una vez que empieza a hablarnos a nosotros mismos, ya no se calla nunca.

Esa es la VOZ que llamaré VERDUGUEITOR (VERDUGATOR para los que les encanten los anglicismos),

porque siempre está ahí para frenarte, para que te rindas, para que no avances, para que no quieras caminar, para que no quieras avanzar en la vida, para que sientas que si no consigues lo que quieres en este momento y que algo te va a llevar tiempo y que si te has caído y has fracasado en algo es que no es para tí … y te lamentes una y otra vez por lo que PUDO SER Y NO FUEacuérdate de eres un triunfador, para empezar ganaste ante más de miles de espermatozoides contra los que competías, naciste que ya la leche, y eso sí que lleva un esfuerzo, comenzaste a caminar por ti mismo, a correr, a TREPAR, a hablar y todo esto lo hiciste cada vez mejor hasta que se convirtió en algo totalmente automático en tí.

Eso trasládalo a todos los ámbitos en la vida en los que sientas que has FRACASADO.

Un fracaso no es más que una nueva oportunidad para mejorar, para seguir creciendo, para probarte a tí mismo y para sacar el GIGANTE que llevas dentro!!!

Y que te aseguro que está deseando salir!!!

Un abrazo de GIGANTE a GIGANTE!!

Ana Aparichi